rinofima

Rinofima: qué es y cómo tratarlo con láser CO2

¿Qué es el rinofima?

El rinofima es una afección cutánea que se caracteriza por un engrosamiento notorio y el aumento del tamaño de la nariz. Generalmente, esta condición evoluciona a partir de una rosácea no tratada, una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que afecta principalmente la cara y de la que hemos hablado ampliamente en nuestra web.

El rinofima es más común en hombres que en mujeres, especialmente en aquellos de mediana edad o mayores.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Clínica Dermomedic (@dermomedic)

Causas del rinofima

Aunque la causa exacta del rinofima no se comprende con exactitud, está relacionada con la rosácea avanzada y puede estar influenciada por factores genéticos y ambientales.

El consumo excesivo de alcohol y la exposición crónica al sol son factores de riesgo que pueden contribuir a su desarrollo, aunque no son causas directas de la enfermedad.

Síntomas

Presenta varios síntomas que se desarrollan gradualmente y pueden variar en severidad entre las personas afectadas. Aquí detallamos más ampliamente cada uno de los mismos:

  • Engrosamiento de la piel de la nariz: La piel de la nariz se vuelve notablemente más gruesa y dura al tacto. Este engrosamiento es progresivo y puede llevar a una deformidad visible que altera la forma natural de la nariz, haciéndola aparecer bulbosa o exageradamente grande.
  • Aparición de protuberancias y una superficie nodular en la nariz: La superficie de la nariz se torna irregular, con múltiples protuberancias y nódulos. Estos cambios en la textura son el resultado del crecimiento excesivo de tejido conectivo y glándulas sebáceas, que contribuyen al aspecto abultado y desigual.
  • Poros dilatados y aumento de la producción de sebo: Los poros en la nariz se vuelven más grandes y más visibles, a menudo acompañados de un aumento en la producción de sebo. Esto puede llevar a un aspecto brillante y graso de la piel en la zona afectada, así como a la formación de comedones o puntos negros.
  • Enrojecimiento y aumento de la sensibilidad en la zona afectada: La piel de la nariz puede mostrar un enrojecimiento persistente, que es un signo común de inflamación subyacente. Además, la zona puede volverse más sensible, reaccionando de manera exagerada a factores externos como el calor, el frío o productos cosméticos y de cuidado de la piel.

Estos síntomas pueden variar en intensidad y desarrollo, pero todos ellos contribuyen al cambio en la apariencia física y pueden afectar emocionalmente a los pacientes debido a la alteración estética significativa.

En estos casos recomendamos consultar con un dermatólogo o clínica especializada, como DermoMedic, en el manejo de los síntomas de forma eficaz para evitar así la progresión de la enfermedad.

Diagnóstico

El diagnóstico, generalmente, se realiza mediante un examen físico. Es un diagnóstico clínico que se realiza por el dermatólogo. En algunos casos, puede ser necesario realizar una biopsia para descartar otras condiciones más graves como el cáncer de piel.

Tratamiento del rinofima

El tratamiento del rinofima se centra en reducir la apariencia estética y mejorar la función nasal si esta se ve comprometida. Las opciones de tratamiento incluyen:

  • Tratamientos médicos: El uso de medicamentos tópicos o sistémicos para reducir la inflamación y el enrojecimiento. En ocasiones se puede utilizar retinoides orales (isotretinoína) para reducir el componente inflamatorio y controlar la hiperplasia sebácea.
  • Cirugía dermatológica y tratamiento láser: Procedimientos como la dermoabrasión, la cirugía con láser o la electrocirugía para remodelar la nariz y eliminar el exceso de tejido.
  • Cuidados personales: Protección solar regular y evitar factores desencadenantes como el alcohol y alimentos picantes.

Tratamiento del rinofima con láser CO2.

El uso de láser CO2 es recomendable en las primeras fases de la enfermedad en sus dos versiones, láser pulsado o fraccionado, para actuar contra la hipertrofia glandular sebácea.

Se trata con anestesia local. Con la primera sesión el paciente ya puede observar mejoría notable.

Prevención

Aunque no siempre es posible prevenirlo, gestionar adecuadamente la rosácea puede reducir el riesgo de desarrollarlo. Esto incluye:

  • Seguir un régimen de cuidado de la piel adecuado con fotoprotección.
  • Evitar los desencadenantes conocidos de la rosácea.
  • Consultar regularmente a un dermatólogo.

El rinofima es una enfermedad de la piel tratable, que principalmente afecta la estética de la nariz pero puede llegar a comprometer la función respiratoria. Con un diagnóstico y tratamiento adecuado, los pacientes pueden lograr una significativa mejora en su calidad de vida.

Si sospecha que puede estar desarrollando estos síntomas, consulte con los especialistas de DermoMedic para obtener una evaluación, diagnóstico y considerar así las opciones de tratamiento más adecuadas para su caso.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *