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De Contacto

¿Qué es la dermatitis de contacto?

La dermatitis irritativa de manos es muy común, está producida por el contacto crónico con sustancias que eliminan la capa protectora de la piel. El número de factores irritantes es casi ilimitado, algunos son la maceración continua con el agua, el aire seco, los jabones, detergentes, disolventes, productos de limpieza, la arena, las sustancias granuladas, los ácidos, etc. Cuando la piel está enrojecida hasta los productos más suaves (cremas hidratantes) pueden aumentar la irritación. Ciertos trabajos y aficiones pueden desencadenar o agravar el cuadro cutáneo.

La tendencia a padecer dermatitis de manos puede ser constitucional (manifestación de una dermatitis atópica) o puede ser agravada como consecuencia de ciertas sustancias a las que el paciente es alérgico.

Normas para cuidar las dermatitis de las manos

Para el lavado de las manos debe emplearse agua templada y jabón sin perfume, sin alquitrán y sin azufre (por ej: Oilatum, Dermopan, Avenovaar, Avenamit, Surgrasse de Roc o cualquiera de glicerina). El jabón debe emplearse en poca cantidad, aclarando completamente las manos bajo el chorro del agua. No utilice jabón de lavar la vajilla, gasolina o aguarrás. Debe secarse completamente con una toalla limpia, sin olvidar los surcos interdigitales

No debe llevar anillos mientras realiza el trabajo doméstico, incluso una vez curada la dermatitis. No debe lavarse las manos con jabón mientras lleve anillos para que no queden retenidas partículas debajo de estos y actúen como irritante. Séquese muy bien insistiendo en los espacios entre los dedos.

No toque nunca los detergentes sin guantes, ni siquiera para ponerlos en la lavadora o friegaplatos. Tenga en cuenta que los vasitos de medida suelen estar impregnados de detergente por fuera. Mida siempre la cantidad de detergente necesario de acuerdo con las instrucciones del fabricante, de otro modo la concentración puede ser demasiado fuerte y quedar restos en la vajilla o la ropa aún después del aclarado.

No toque nunca sin guantes los limpiametales, limpiacristales, cremas de zapatos, abrillantadores, ceras, lejias, aguarrás, petróleo, tricoetileno y amoniaco.

Sin guantes no debe pelar patatas ni partir verduras (fundamentalmente el ajo, la cebolla y el tomate). Es conveniente tener en la cocina siempre una bolsa de guantes de plástico transparentes, desechables para realizar todas estas tareas.

Evite el contacto directo con el champú. Haga que otra persona le lave el cabello o bien use los guantes de plástico. Para bañar a los niños no ponga el gel o champú directamente en su mano o en la esponja. Disuelvalo en el agua, si le es posible bañelo con guantes.

Use guantes de goma (guantes dermoprotectores de Claramunt, de venta en farmacias) o polivínilo. Debajo de estos guantes use unos guantes de algodón. Tenga dos pares de guantes de algodón y cámbieselos cada poco tiempo para evitar la maceración producida por el sudor. Utilice también los guantes cuando trabaje en la limpieza de la casa o del jardín (al sacar la ropa húmeda de la lavadora, preparar hortalizas, pescado o pelar productos como limones, naranjas, ajos, cebollas o tomates). Si la sustancia irritante es seca y no tiene afectada la punta de los dedos puede cortar el extremo de los guantes para permitir mejor aireación. Si es un trabajo muy sucio y con polvo puede bastar con los guantes de algodón para prevenir la necesidad del lavado frecuente de las manos.

No limpie el polvo sin guantes (use guantes que tengan pocas costuras).

Procure exponer las manos al frío y al agua lo menos posible.

Utilizar diariamente una crema de manos (independientemente de los tratamientos) que le aconseje el dermatólogo. Utilícela varias veces al día. Uselá después de lavarse las manos.

Recuerde que la resistencia de la piel está disminuida por lo menos durante 4-6 meses después de que la dermatitis (eccema) parezca completamente curada. Por lo tanto, debe seguir cumpliendo las instrucciones.